Los Pilas lo encontraron malherido después de la sangrienta batalla. Logró salvar la vida con los pasos de los días. Empezó a trabajar recolectando fruta en la estancia de un nefasto general paraguayo. Esperaba con ansia retornar a su pueblo amado. Cuando se a notició del cese de hostilidades, rogó a Dios para que pronto sea liberado. Y fue así; el general debía entregar al estado boliviano el cuerpo de 100 soldados que cayeron muertos en la última refriega, y tenía en su custodia solamente a 99.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
PLAÑIDERAS
El abogado daba lectura al testamento, lo hacía de forma sentenciante y hasta agresiva para que los descendientes cumplieran el último deseo...
-
Bajó del camión y cargó en su espalda el saquillo donde llevaba sus alimentos para todo un mes. Le acompañaba su joven esposa, que amamantab...
-
Llegó el día de la defensa de tesis. La muchacha afligida caminaba de un lado a otro por los pasillos de la universidad, trataba de memoriza...
-
Mujer sencilla, luchando a escondidas, sonriendo ante las adversidades. Algún momento te echaste el mundo a la espalda, pero aun así sigues ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario