Cada domingo la mujer lleva un ramo de flores a la tumba de su esposo. La gente la observa con tristeza la absurda devoción que ella tiene después de la muerte. En el poblado todos conocen los terribles maltratos que ella vivió a manos de su conyugue. Lo que desconocen es que aquel individuo ruin era en alto alérgico al polen de las flores. Ella sonríe disimulando al dejarlas en el sepulcro, como aquella madrugada primaveral que atiborró su hogar de lirios multicolores.
jueves, 31 de julio de 2025
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