jueves, 6 de noviembre de 2025

PLAÑIDERAS

El abogado daba lectura al testamento, lo hacía de forma sentenciante y hasta agresiva para que los descendientes cumplieran el último deseo de su moribundo padre. El documento redactaba que las casas, lotes, camiones y otros bienes serían donados, de forma inmediata e irrevocable, a cualquier pariente que realice un funeral memorable al deceso del patriarca.

Pasaron unos días y llegó la hora inevitable. El anciano fue visitado por la parca. Los hijos hicieron los rituales que competen a un duelo digno de dicho personaje. Pero quien se llevó toda la herencia fue un sobrino de quien poco se conocía. Este había contratado a doscientas plañideras que derramaron todas sus lágrimas por el difunto durante nueve días. 


  

ALFARERO DEL DESTINO

El barro puro que abraza nuestra historia,

es el custodio de la evolución humana.

Fueron el fuego ardiente y témpanos glaciales

junto a las cenizas, que dieron origen a la tierra madre.

 

El día que nuestro mundo quiso hablar,

lo hizo a través del légamo rojizo.

Uniendo su extensa sabiduría con el hombre,

para moldearse junto a su cotidiano vivir.

 

Aquel arte revive en las tradiciones

que dejan las huellas el noble alfarero.

En cada pieza forjada de latente esfuerzo

y sus formas que danzan con cantos eternos.

 

Colores y texturas son el constante encanto

moldeados con anhelo a quimeras hermosuras,

creados en un ritmo constante en pulsos del alma,

dando forma el ceramista la ilusión del destino.

 

Reyes y plebeyos bebieron de las manos

del hábil artesano que moldeó la arcilla.  

Incluso los mismos dioses con voluntad divina

fueron alimentados en cuencos de barro.

 

Hoy busca dejar huellas como el ceño eterno.

Una historia que en sus manos ha de brillar

y como un pequeño legado al destino

el alfarero del destino su marca dejará.

 

"OLLA DE PLAGAS" de Mayra Poma 

PLAÑIDERAS

El abogado daba lectura al testamento, lo hacía de forma sentenciante y hasta agresiva para que los descendientes cumplieran el último deseo...