Era de noche y el anciano buscaba con ahínco algo entre el pasto del jardín. Cuando me acerqué me confesó que era una capsula de su medicina y que al sacar sus llaves se había derramado sobre el herbaje. Preocupado envié un mensaje al grupo de WhatsApp de inquilinos que habitábamos en el edificio. Argumenté la importancia de apoyarnos entre nosotros. Todos los arrendatarios salieron adormilados de sus departamentos a buscar la capsula con linternas. El anciano nervioso argumentaba que no era necesario, que tenía más y que no nos preocupemos. En eso un niño dijo haber encontrado el medicamento, lo iluminó con la luz de su celular y con su buena vista leyó el nombre de la pastilla en vos alta: “Pfizer”, observamos al anciano con ojos interrogativos y llenos de asombro. El dueño del edificio avergonzado dijo que el suyo no era de color azul sino blanco.
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Yo también me desesperaría por encontrarlo a esa edad xd
ResponderEliminarJajajaja buena
ResponderEliminarJjajajajaja
ResponderEliminarExcelente, felicitaciones.
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