Tenía un buen puesto laboral en la empresa, hasta que llegó la gran noticia. El sub gerente había dejado vacío su puesto por jubilación, y el dueño de la empresa anunció que llenaría aquel cupo con el empleado que más se esmerase en los siguientes meses, un ascenso con mejores prestaciones. Los empleados apostaban a que él ganaría aquel puesto por su dedicación, pero poco a poco su actitud cambió, descuidó paulatinamente su esmerado trabajo, dejó de ser el primero en llegar y el último en irse, dejó de hacerse nombrar delegado para viajar a las juntas al interior y exterior del país, dejó de entregar con días de anticipación sus informes, dejó de trabajar horas extras y fines de semana. Cuando el dueño le preguntó si no tenía ambiciones en la vida, el empleado le respondió que su ambición era cuidar al hijo que pronto iba a nacer.
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PLAÑIDERAS
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Es una realidad suscinta y expresada con claridad... la trasendencia forma parte de lo que dejamos en la vida.
ResponderEliminarExisten prioridad es!
ResponderEliminarMuy buena aspiración, quien tome la decisión de ser padre en esta vida, si deciden ser padres, pues hay que esmerarse para ser los mejores.
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